La pregunta del millón para los usuarios de la bicicleta urbana es «¿Qué candado es más seguro para que no me roben la bici?». La respuesta es difícil: No hay protección inquebrantable para un ladrón empeñado en tomar tu bici y capaz de derribar un árbol si es preciso.
Particularmente cuando estrenamos bici o necesitamos parar en una zona poco recomendable, la urgencia por gozar de la mayor seguridad crece. Muchas pruebas se han hecho pero la comunidad es unánime en la siguiente clasificicación. De mayor a menor seguridad, las opciones son:
Tipo U Rígida: Los U-Lock están diseñado para evitar los puntos débiles de un candado convencional así como las hendiduras en las que pudieran penetrar unas tenazas. Funciona con una llave y su mecanismo de cierre es técnicamente avanzado. Es muy eficiente por su resistencia al corte. Se pueden encontrar de diferentes grosores, tamaños y calidades que aporten protección antitaladro, anticorte y antiganzúa.

Candados Articulados: Otro modelo es el candado articulado, que son placas rígidas plegables, con alta resistencia al corte y que plegadas ocupan poco espacio como los de la marca Trelock.



Cierres de Cadena: Una cadena de eslabones de acero combinada con un candado es casi irrompible con un nivel de seguridad análogo a los candados de U, pero con una ventaja que es que se adapta a cualquier lugar donde los rígidos no podrían colocarse. La seguridad que aporta se percibe al peso. Para largas estancias en la calle es uno de los mejores cierres. El punto debil siempre es el candado: cuanto más pequeño es el ojo del grillete mejor para prevenir que sea fácil hacer palanca. Los cierres Trelock son muy efectivos y previenen este problema.

Tipo Pitón que están compuestos por un cable trenzado interior y un recubrimiento articulado que lo protege sin perder flexibilidad. Debemos asegurarnos que son homologados y de gran calidad, porque si no pueden ser cortados fácilmente. Su punto debil son las articulaciones. Imponen mucho pero… además son muy pesados.
Candado de cable. Bajo la cubierta de plástico se esconde una amalgama de cable de acero trenzado. Un ladrón necesita sólo unos minutos para cortarlo con unas tenazas pequeñas y con una cizalla lo hará en segundos. Recomendado sólo para bicis que no tengas miedo de perder o como elemento accesorio para asegurar sillines, etc. Su única ventaja es que es barato y está disponible en diferentes longitudes, grosores y colores.


Candados sujetos al cuadro: Son los conocidos como candados «holandeses». Es un sistema que queda incorporado al propio cuadro, y se cierran alrededor de la rueda trasera evitando que nadie se marche pedaleando. Es un sistema secundario, nunca para usar en solitario.